La sesión del Concejo Municipal de Osorno de hoy martes se vio envuelta en una fuerte controversia tras la aprobación de una nueva asignación para el personal de salud primaria. La medida, impulsada por el alcalde Jaime Bertín, desató la indignación de los concejales Cecilia Ubilla y Arturo Buschmann, quienes calificaron de «tremenda injusticia» la disparidad en los beneficios. El foco del conflicto radica en que la propuesta otorga un bono del 50% sobre el sueldo base a la directora de salud, Muriel Muñoz, mientras que para el grueso de los funcionarios del sector, la bonificación apenas alcanza entre un 5% y un 6%.
Los ediles críticos señalaron que este incremento desmesurado para la jefatura resulta ofensivo en desmedro del personal que sostiene la atención diaria en la comuna. Según su postura, priorizar de tal forma a la directiva rompe con cualquier principio de equidad salarial y moral dentro del sistema público.
Esta decisión de la administración de Bertín deja una sensación de profundo malestar, al evidenciar una política de incentivos que favorece a las cúpulas directivas por sobre el esfuerzo colectivo de los trabajadores de salud primaria, profundizando las brechas internas en un área sensible para la comunidad.