REDNEGOCIOS DE LA CÁMARA COMERCIO SANTIAGO: RIESGO EMPRESARIAL ALCANZA SU MAYOR NIVEL EN 3 AÑOS

El indicador se ubicó en 7,60 puntos en el último trimestre de 2023, cerrando un año de deterioro en casi todos sus componentes.

Una demanda debilitada, mayores costos, márgenes más estrechos y altas tasas de interés entre los principales factores que explican el complejo escenario.

El Índice de Riesgo Empresarial que elabora RedNegocios de la Cámara de Comercio de Santiago se ubicó en 7,60 puntos en el cuarto trimestre de 2023, ocupando la segunda posición con mayor magnitud desde que se tiene registro de la serie trimestral. Así, el indicador de riesgo muestra un aumento de 0,3 puntos respecto del trimestre previo, situándose con más de 2 puntos por sobre los registros de 2021, cuando comenzó su medición.

Este aumento se acentuó en el mes de diciembre, al alcanzar 7,92 puntos, uno de los registros más altos desde su inicio.

A nivel anual, el índice de riesgo promedió 7,55 puntos en 2023, el más alto de los 3 años en que existen mediciones (6,76 en 2022; 5,49 en 2021)

Casi todos los componentes exhiben su peor desempeño durante el año pasado, a excepción de las indicador de prácticas antisindicales, que se ha mantenido en descenso durante el período analizado. La situación más preocupante se observa en la morosidad comercial, que superó los 16 puntos en el promedio de 2023.

Dentro de los factores que marcan el complejo elemento que enfrentan las empresas se encuentran una demanda que continúa debilitada, mayores costos y márgenes más estrechos, empeoramiento en el acceso y costo del crédito y disminuciones en las ganancias.

El Índice, que adopta valores entre 0 y 100 puntos, donde 100 representa el mayor nivel de riesgo, se elabora a partir de indicadores laborales (cumplimiento de obligaciones laborales y prácticas sindicales), y de morosidad (cumplimiento comercial y protestos). La metodología es aplicada a una muestra de cerca de 7 mil empresas al mes, las cuales forman parte del registro de proveedores de RedNegocios de la CCS.

El aumento del riesgo detectado en último cuarto del año se debió a alzas registradas en ambos componentes. Por una parte, el índice de riesgo laboral registró escaló 0,5 puntos, y por otra, el indicador de morosidad mostró un incremento de 0,1 punto respecto del trimestre previo.

Con ello, el índice general pasó de 7,30 puntos en el tercer trimestre a 7,60 puntos en el cuarto.

Índice de riesgo empresarial por componentes

El componente laboral mostró un deterioro en relación al trimestre previo, al subir 0,5 puntos. El subindicador de riesgo en cumplimiento de compromisos laborales explicó esta dinámica, al subir 0,6 puntos, manteniéndose constante el indicador que mide las prácticas laborales. Con lo anterior, el Riesgo Laboral pasó de 5,25 puntos en el tercer trimestre a 5,78 puntos en el último cuarto del año pasado.

El deterioro que ha presentado el indicador laboral coincide con el débil desempeño de las principales variables del mercado del trabajo, que dan cuenta del ajuste que atraviesa la economía.

Por el lado del componente financiero, el índice que mide el riesgo de morosidad en las empresas mostró una leve alza, al aumentar 0,1 punto respecto del trimestre previo, dejando al indicador en 9,41 puntos, el nivel trimestral más alto en los 3 años que cubre la medición. A nivel de componentes se observó un comportamiento mixto. Por una parte, el indicador de protestos mostró una mejora en el margen, al bajar en 0,3 puntos, y por otra, el que mide el riesgo en morosidad comercial registró un deterioro, al incrementarse en 0,4 puntos respecto del tercer trimestre.

Índice de riesgo empresarial por sectores

A nivel de sectores de actividad también se verificaron comportamientos mixtos respecto del trimestre previo, si bien la mayoría anotó deterioros. De los 12 rubros considerados en el Índice, 8 registraron aumentos en su nivel de riesgo, siendo el rubro de Salud y Seguridad el más afectado, con un incremento de 1,02 puntos. Le siguen las empresas ligadas a la Industria Química y a la de Minería y Recursos Naturales, con un incremento de 0,72 puntos. Un poco más abajo se ubicaron las empresas de Tecnología, Computación y Telecomunicaciones, con una alza de 0,65 puntos.

En tanto, las actividades que mostraron una reducción en su riesgo corresponden a la Construcción (-0,53 puntos), Publicidad, Marketing y Medios (-0,5 puntos), y el sector Eléctrico (-0,44 puntos).

Al margen de las variaciones, los sectores que mostraron los mayores niveles de riesgo en el último trimestre fueron el Comercio, Restaurantes y Hoteles, con un Índice de 9,48 puntos; Transporte, Logística y Comercio Exterior (9,14), y Construcción con 7,68 puntos. Todos estos sectores corresponden a áreas que se han visto fuertemente afectados por las condiciones económicas, ante una importante caída en la demanda, sumado a las restricciones de acceso al financiamiento.

Índice de riesgo por tamaño de empresa

Al descomponer el Índice de riesgo general por tamaño de empresa, el segmento de Microempresas ha destacado por su trayectoria de deterioro, con un aumento de más de 5 puntos en los últimos 3 años, y de 1,4 puntos en el último trimestre, llegando a un Índice de 8,35 puntos, el nivel más alto en todo el período de medición. Tanto el componente de morosidad como el laboral registraron incrementos en el último trimestre, de 1,5 y 1,3 puntos, respectivamente.

En el segmento de Grandes Empresas, en tanto, se observó un leve deterioro, al mostrar un aumento de 0,1 punto respecto del tercer trimestre, situando al indicador de riesgo de este segmento en 7,82 puntos. Esta dinámica se explicó por un aumento en el componente de morosidad (0,2 puntos). El indicador laboral, por su parte, no mostró variaciones.

En la categoría de las PYMEs, por último, se mantuvo sin variación en 7,24 puntos, lo que se debió a un desempeño mixto sus ambos componentes. Así, mientras el indicador de morosidad mostró un descenso de 0,5 puntos, el riesgo de laboral aumentó en idéntica magnitud.

El escenario para los próximos meses se mantiene complejo, si bien las expectativas generales de una mejoría en los niveles de actividad y demanda, control inflacionario, reducción en las tasas de interés y mayor crecimiento, debieran ir generando las condiciones suficientes para que el riesgo empresarial comience a descender.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *