PURRANQUE – Una noche de contrastes se vivió en la apertura del Festival de la Voz de Purranque 2026. Mientras la música logró encender a una multitud de más de 15 mil personas, el desempeño de la animación dejó un sabor amargo en el público, no logrando estar a la altura de un evento de esta envergadura.
Una fiesta tropical de nivel internacional
La jornada comenzó con un impecable despliegue de folclor local, rindiendo homenaje a las raíces de la zona, para luego dar paso a la competencia oficial donde se presentaron las primeras 6 canciones de las 12 seleccionadas para este año.
El ritmo subió de intensidad con la presentación de Los Chamacos, quienes con su sonido tropical ranchero transformaron el recinto en una verdadera pista de baile.
El broche de oro estuvo a cargo de los trasandinos de Amar Azul. La banda argentina, que juega de local en nuestro país, desató la euforia colectiva con clásicos incombustibles como:
- Yo Tomo
- No Me Quiero Ir a Dormir
- El Polvito del Amor
Con una energía envidiable, los argentinos sellaron una noche que, en lo musical, fue un éxito rotundo.
La nota baja: Una animación que «no pasó la prueba»
A pesar del brillo de los artistas, la conducción del evento fue el punto negro de la noche. Los animadores mostraron una evidente falta de oficio y desplante, siendo comparados por los asistentes con «estudiantes en una mala práctica».
»Es inaceptable que un festival con la historia y el prestigio de Purranque cuente con una animación que opaque la salida de grandes artistas. Un marco de 15 mil personas exige profesionales que sepan manejar los tiempos y la energía del escenario», comentaron asistentes al evento.
La falta de ritmo y los baches en la conducción generaron una desconexión que, por momentos, rompió la magia de una noche que debió ser perfecta.