Los vehículos que no cuenten con la documentación adecuada ponen en riesgo la seguridad vial e integridad del sistema de transporte. Es por esto mismo que Carabineros y fiscalizadores se encargan de retirar de las calles aquellos que no cumplan con las normativas establecidas.
- Falta de permiso de circulación vigente.
- No contar con revisión técnica o de homologación.
- Ausencia de un certificado válido del seguro obligatorio (SOAP).
- Circular con placas patentes ocultas o deterioradas.
- Número de identificación del vehículo (VIN) o motor borrado o alterado.
Según la legislación hay establecidas una serie de sanciones económicas que van desde 5 hasta 75 Unidades Tributarias Mensuales (UTM), equivalente entre $340.170 a $5.102.550.
Las multas son para quienes infrinjan las normas de circulación y adquieran un vehículo motorizado sin inscribirlo en el Registro Civil dentro de los 30 días posteriores a la compra.